Tartas gore: cómo hacer una tarta de corazón sangriento

Aviso a navegantes: este post no es apto para gente con el estómago delicado. Tampoco hagas esta receta si  en la celebración hay gente así, o puede que se le atragante el postre…

Una vez avisados, vamos con una tendencia que cada vez despunta más fuerte: las tartas gore. Porque lo dulce no tiene por qué estar reñido con lo sangriento, ¿verdad?

Por eso, hoy os vamos a explicar cómo hacer paso a paso una tarta con forma de corazón. No el típico de enamorados, sino un corazón de verdad, humano, y muy sangriento. Eso sí, totalmente delicioso, porque tendrá como base la receta de cupcakes Red Velvet (¿cuál si no?) y fondant para tartas.

Este tipo de tartas se ha hecho muy famoso no sólo entre los amantes de lo gore, sino también entre los seguidores de Juego de Tronos. ¿Quién no recuerda a la fantástica Daenerys Targaryen y su escena devorando un corazón de caballo?

En fin, si tú también quieres sorprender a tus invitados esta es tu receta. ¡Empezamos!

 

Cupcakes Red Velvet

Aunque la receta que vamos a ofrecerte aquí no es la original, sí es la más sencilla de hacer, ya que la receta original lleva buttermilk, una especia de leche cortada que, en nuestro país, es difícil de encontrar.

Ingredientes

  • 250 gr de harina
  • Una cucharadita de levadura en polvo
  • Dos cucharaditas de cacao en polvo
  • 200 gr de azúcar
  • 200 gr de mantequilla
  • Dos huevos
  • Una cucharadita de esencia de vainilla
  • Colorante alimenticio rojo

Preparación

Tamiza la harina, la levadura y el cacao y déjalo en un bol aparte. En otro mezcla la mantequilla con el azúcar utilizando varillas (puedes hacerlo manual, pero tu brazo agradecerá una batidora de varillas) y, cuando esté bien integrado, añade los huevos uno a uno. Después incorpora la mitad de la mezcla de harina, levadura y cacao.

Cuando esté bien mezclado añade la cucharadita de esencia de vainilla y el colorante rojo. Ten en cuenta que siempre tendrás tiempo de añadir más colorante para aumentar el tono, así que ve poco a poco. El rojo tiene que quedar intenso, pero no demasiado oscuro. Finalmente, añade la segunda mitad de la mezcla de ingredientes secos hasta obtener una masa consistente.

Ponla en los moldes para cupcakes (no hace falta que uses cápsulas) y hornéalo de 15 a 20 minutos, en función de tu horno. Cuando estén, sácalos y deja que se enfríen, y, una vez fríos, utiliza un cuchillo para darles forma. En principio tendrás que quitar, sobre todo, la parte superior, ya que necesitamos que tengan una forma más de columna que de seta.

 

Frosting de queso

Aunque cualquier frosting sirve, el de queso combina a la perfección con las Red Velvet. Mezcla en un bol 150 gramos de mantequilla hasta que adquiera una textura cremosa y, sin dejar de batir (de nuevo, la batidora de varillas será tu salvación) incorpora 200 gramos de queso cremoso tipo Philadelphia, y después, 250 gramos de azúcar glas.

Una vez hecha la mezcla, añade de nuevo colorante rojo hasta que consigas un tono sangriento. Cuando lo tengas, baña tus cupcakes en el frosting. Si está demasiado cremoso, pon la mezcla en el microondas unos segundos. El objetivo el que el bizcocho quede bañado en una mezcla “pegajosa”. Reserva en la nevera durante unos 15-30 minutos.

 

Hora de usar el fondant

Es verdad que se puede hacer el fondant casero en casa pero nuestra recomendación es que optes por comprar uno ya preparado y, de hecho, que sea uno blanco y lo tiñas tú con colorante alimenticio, para conseguir el tono de rojo que prefieras.

paso-a-paso

Para cada cupcake necesitarás un círculo de fondant de, aproximadamente, unos 15 0 16 cm de diámetro. Pon el cupcake en el centro y dobla el fondant de la parte superior del círculo sobre el bizcocho. Haz lo mismo con la parte inferior, haciendo que el cupcake quede dentro de un tubo de fondant (como un canutillo). Utiliza un poco de agua (un poco, sólo tienes que humedecerlo) para “pegar” el fondant.

Ve humedeciendo a toques los otros dos extremos para pegarlos sobre el cupcake creando dos “tubos” a cada lado.

 

Y por último… nos ponemos sangrientos

Mezcla sirope de chocolate con colorante rojo y sirope de maíz hasta que consigas una textura y color similar al de la sangre. Pon cada corazón en un plato y, utilizando una brocha, pinta cada corazón con una buena dosis de sangre 😛

¡Bon appetit!

 

Imágenes de: Necronomicon Blog

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